miércoles, 6 de marzo de 2019

EL DIA 8 DE MARZO, NO HABLES EN MI NOMBRE


Día 8 de Marzo, Dia Internacional de la Mujer trabajadora, y convocatoria de huelga en todo el territorio nacional. Toca manifestación mediática y vocinglera; protesta airada, eslóganes feministas, y las archiconocidas mujeres del tambor, dale que te pego a paso de comparsa y de gesto amenazante, como parte de la parafernalia reivindicativa.

Se llama a las mujeres (especialmente a las mujeres, obviamente) a parar en sus actividades cotidianas a las que se ven sometidas, en las viven en la humillación perpetua, donde son abusadas, acosadas y menospreciadas por una sociedad masculinizada y perversa. Las soflamas son contra el heteropatriarcado, es decir, contra la supremacía de la heterosexualidad y el patriarcado aunados; contra el capitalismo, el machismo generalizado, la discriminación salarial, la violencia sexual contra las mujeres, etc,

Como era de esperar, el despliegue informativo al respecto es mucho mas que considerable, y la atención de los medios está puesta en esta semana en la cita del 8M, publicitando machaconamente los objetivos de la huelga de mujeres (pero no solo mujeres) , y contribuyendo de manera indiscutible a su difusión. Así las cosas, me he planteado que yo también, tendría algo que decir al respecto y siguiendo con la costumbre que a mi misma me he impuesto de tomar en consideración aquellas cosas que parecen interesar a mis conciudadanos,  aquí me encuentro, dándole a la tecla, a ver si consigo transmitir algo de lo que me bulle en la cabeza a 48 horas escasas de que tenga lugar el movidón feminista. Mi trabajo me cuesta, dar cumplimiento en esta ocasión a mi compromiso, porque la cosa del feminismo que pudiera haber tenido interés para mi en otros momentos de mi vida y sobre todo en un diferente momento histórico y social en España, se ha convertido desde hace muchísimo para mi en una fuente inagotable de bostezos, que compite en buena lid con la infusión mix de plantas sedantes que te llevan a la cama con el cuerpo ligeramente puesto en modo of.

Los argumentos reivindicativos que se llevaran a las calles este 8M me dejan sumida en la perplejidad. Mis neuronas se cortocicuitan, y busca con tesón referentes en el entorno que sean reflejo de los infinitos agravios descritos profusamente, que las mujeres sufrimos en España a fecha de siglo XXI y año 2019. Llevada de mi obsesiva exigencia intelectual de remitirme a la realidad impulsada por la razón  busco incansablemente las pruebas, las evidencias de nuestra exclusión, de nuestra segregación, de nuestra colectiva indefensión por ser mujeres, en esta sociedad que supuestamente nos convierte en mártires y en esclavas, en objetos sexuales y en victimas de todo tipo de agravios y vejaciones y me doy de bruces una y otra vez, con un país moderno y democrático, y una sociedad, que aun siendo imperfecta, se encuentra muy alejada de ese mundo oscuro, tenebroso, y amenazante para las mujeres que el feminismo radical y su voceros, pretenden incrustrar a golpe de píldoras de ideología de género y de talonario en nuestro imaginario colectivo.

La huelga feminista a la que estamos convocadas las mujeres tiene la peculiar característica de que no solo es secundada desde el propio gobierno socialista que como todos sabemos está sustentado por comunistas, independentista y filoterroristas,  sino que además está impulsada por el mismo. Dicho en otras palabras se trata de una protesta reivindicativa dirigida, amparada, financiada y promovida por el mismisimo establishment , las fuerzas vivas del momento se afanan en regar abundantemente, con copiosas  sumas de dinero publico el entramado multisectorial de feminismo, convertido desde hace muchísimo tiempo en un movimiento cuasi funcionarial con funciones y objetivos de naturaleza política. Un feminismo de estética revolucionaria con la que disimular una alma adocenada y obediente, vasallo del poder de la izquierda, en la que las mujeres son elementos instrumentales y objetos de manipulación. Curiosamente el 8M asistiremos a un paro de carácter institucional. Hasta tal punto se ha perdido el pudor en el planteamiento de las reivindicaciones feministas, que sus señorías miembros del Congreso se van a llevar la pasta del día de marras, de igual modo, si trabajan o si devotamente siguen el llamado de la huelga, que me puedo imaginar, será la mayoría. No deja de tener sus bemoles correspondientes y su canchondeo,  el privilegio de los representantes de la patria,  cuando al resto de los trabajadores en cuerpo y alma, se les soplará la parte correspondiente de su salario si se ausentan del tajo para asistir a la convocatoria por igualdad.  Pero esto es lo que tiene ser un señorito señoria parlamentario, que se pasa y traga cualquier cosa sin pestañear, hasta el escupitajo en la mismísima jeta…que se lo pregunten al socialista Borrell, pero eso si, que el parné  se mantenga intacto, y  ni un euro menos, por ninguna razón ni circunstancia.  El bueno y entrañable, Pedro, venido a más en Sánchez, Presidente por imperativo de la moción de censura, se ha pronunciado con su voz mas engolada y patatín patatán, cada veinte segundos, coloca las palabra mujer e igualdad, en cada frase de su alocución a la prensa. El suyo se autodefine como un gobierno feminista, y su vicepresidenta la señora Calvo, le hace la ola, y repiquetea la matraca feminoide de manera inmisericorde. Por si no tuviéramos bastante, la señora de Sánchez, que no debe caber en si misma desbordada por su ego convertido en enemigo feroz de una identidad que debe estar a por uvas cuando se pone delante del espejo, no ha querido perder la oportunidad de salir en las teles para solaz de los programas del corazón rosa y nos alecciona con dos o tres palabritas, con voz propia y a solas, sin la omnipotente figura marital de Sanchez, Pedro, a su lado. Lamento no poder reproducir el escueto y estoy segura de que enjundioso mensaje que le ha escrito algún cerebrito mediático del partido para la ocasión.  No le puse atención y me da pereza buscar en la red. Pero decir ha dicho algo y con cara de solemnidad.  No se si se debe a la gravedad de la ocasión huelguística, o es el tufo que le llega de la tostada a punto de torrarse, temiendose  lo peor, para su matrimonio divino de la muerte y de posado a todas horas,  que quizá dentro de nada va a tener que cambiarse de colchón otra vez, dando el gran paso hacia el anonimato del que la pareja supeferolítica que hoy habita en la Moncloa, nunca ni en sus mejores sueños imaginó salir.

Antes de ponerme al teclado, he hecho el supremo esfuerzo de darle un vistazo al argumentario de la huelga y me he ido a lo seguro, como Carmena con lo que ya todos sabemos a la hora ponerle un poco de gracia y de pimienta a la actividad erótico-festiva de los bajos. He comenzado por el diario de referencia socialdemócrata, devocionario de la inolvidable y tóxica Soraya Sáenz de Santamaría, y que no menciono para no darle más pábulo del que ya tiene, que es mucho, acostumbrado como está a la genuflexión incondicional de la clase política. Transcribo literal el párrafo central de su editorial: “ … su objetivo (el de la huelga), es trasladar un mensaje rotundo: que es necesario poner fin a la discriminación, la subordinación, el acoso, y la violencia que sufren todas las mujeres, solo por el hecho de serlo, fin de la cita. El que algún día fue un medio merecedor de cierto respeto, y devenido en esa cosita, poco más que un tebeo maledicente, en esta ocasión ha estado bordado consiguiendo describir en tres renglones, el espíritu y la intención que guía la convocatoria de la huelga del 8M. Pero no me he quedado aquí, y he seguido insistiendo por la red. Leo declaraciones de la señora Lastra y me lanzo rauda a su lectura.  Buceo sin contemplaciones en las profundidades del discurso nacido de su extraordinario intelecto. He aquí la muestra inocente de su intención.  Dice la señora numero 2 del PSOE y portavoz parlamentaria (gracias, Sanchez, Pedro, por los momentos inolvidables de tu portavocía)…” hay que reventar las calles el 8 de marzo, y el 28 de abril hay que reventar las urnas, para frenar a la extrema derecha y defender una España verde y feminista, progresista y socialista… nos jugamos un país que queremos dejar a nuestros hijos, hijas y solo puede ser un país muy rojo”. Inconmensurable señora Lastra, en la elocuencia, y como en ella es habitual, un pelín cortita en el razonamiento político.  Notable sin embargo, en la claridad, y sobresaliente en lo amenazador del mensaje. Es de agradecer su transparencia, que no deja dudas a cerca de lo interesante del momento para hacer caja,  en términos de votos el día 28 de abril, que, ese si, es el momento en el que se cortará el bacalao para nuestro país en las urnas y es de verdad, el meollo de la cuestión que interesa al gobierno de Sanchez, y al resto del socialismo español hoy en el poder, que nadie se llame a engaño, sin excepción alguna.  

No me voy a extender en las opiniones vertidas por los distintos partidos al respecto de la celebración del Día Internacional de la Mujer, y su participación activa, de uno u otro modo en la misma, con la excepción hecha de VOX. Me interesa resaltar el consenso de fondo que se detecta en el ámbito político y de poder respecto de las demandas del feminismo radical, con alguna matización y de perfil, por parte del PP y de CS. El partido de Santi Abascal, ha fijado su posición con toda claridad, en este caso de discrepancia en el fondo y en las formas, en relación con esta huelga. Sus hombres y sus mujeres, se han posicionado al margen de esta convocatoria, y han manifestado públicamente a la ciudadanía, para que no quede ninguna duda, que ellos no se sienten ni interpelados ni concernidos por los  argumentos feministas del 8M.

Es, precisamente, a los argumentos a los que a mi me interesa referirme, y por ello nada mejor que remitirme al texto de la Comisión 8 de Marzo convocante de la huelga. Dice asi: “ por las vidas de las mujeres que siguen marcadas por las desigualdades, por las violencias machistas (observese el plural de los términos), por la precariedad y la no corresponsabilidad ni de los hombres (mas plural) ni del Estado en los trabajos de cuidados, entre otras discriminaciones (seguimos pluralizando)… Hacen referencia explícita a las posiciones conservadoras, que tachan de “derecha y extrema derecha” y que sitúan, dicen, a las mujeres y migrantes como objetivo de su ofensiva ultraliberal y patriarcal” (mas madera¡¡).  Lo dejo aquí, ..no puedo con el aburrimiento, me perdonen no ser mas exhaustiva (encuentran en la red, en las teles, y las emisoras de radio, profusa información al respecto).

Mi posición de partida es, negar la mayor. En mi opinión, la celebración de un día Internacional de la Mujer es una ofensa, un agravio, como persona humana. Me quiero detener un momento, en el anuario de celebraciones “internacionales”, que me ayudan a contextualizar mi argumento. Haberlas las hay de todo tipo, desde aquellas que reivindican derechos humanos, hasta aquellas que ponen el acento en problemas específicos de determinadas enfermedades, aquellas que aluden a la protección de la Naturaleza, de determinadas especies de animales, y hasta aquellas otras que sugieren una tomadura de pelo y la consideración de la comunidad internacional como un inmensa aula de párvulos, compuesta de personas incapaces de un mínimo sentido critico. He aquí algunos ejemplos de lo que digo: Dia Internacional de la Educación
del Sindrome de Down, de la Cobertura sanitaria, dia Mundial de la eficiencia energética, dia Mundial de  los derechos del consumidor…En este asunto de bautizar con  un día mundial a las cosas, encontramos cuestiones muy pintorescas, por ejemplo: dia del número Pi (a que es fantástico…¡¡), dia del sueño, dia mundial de los bosques, dia mundial de la poesia (ahhhh, como me gusta este día mundial), día mundial de la marioneta (Siiiii, que es verdad¡¡ dia del orgullo Friki  (no me digan que no es para nota…¡¡)  dia mundial del Sushi (propongo día mundial del cocido madrileño, a ver si acaso).

Podriamos seguir, deshojando el calendario: dia de la música, dia de los asteroides, dia del arbol (hay un dia de los bosques y otro día del arbol, si, juntos y en single), dia del chocolate, dia de la salud prostática…

Las mentes preclaras de las inaccesibles esferas de las burocracias mas influyentes, del universo mundo han decidido después de sesudas reflexiones, asignar cada “día su propio Dia en el calendario, y entre la amalgama de supuestas reivindicaciones de interés mundial ha tocado el 8M como día internacional de la Mujer Trabajadora. El día 1 de Mayo se celebra el día Internacional de los trabajadores, pero al parecer, las mujeres feministas no se sienten suficientemente representadas este día, o no están dispuestas a compartirlo con sus compañeros de tajo masculinos, lo que me parece, por cierto, una absoluta falta de consideración y una muy deleznable actitud insolidaria y sexista.

Que las mujeres occidentales del siglo XXI nos sigamos sometiendo a un tratamiento proteccionista y diferenciador sería para mi absolutamente inexplicable e incomprensible, si no fuera porque la manifiesta evidencia (valga la redundancia) de la utilización de las mujeres para la consecución de objetivos que nada tienen que ver con las mujeres ni con su progreso, ni con su igualdad ni con su libertad. El tratamiento del que estamos siendo objeto desde hace décadas, por parte de la izquierda cultural y política, nos ha convertido en instrumentos al servicio de una revolución social cuyas raíces se insertan en las premisas de la ideología de género, y en un intento de implantación de un enfoque neomarxista/populista de la política, alejadao de los valores de la libertad real, fructífera, constructiva y de progreso social, para las sociedades en general y para las personas en particular. Es muy preocupante, en mi opinión, cómo desde los mass media, desde sectores económicos que constituyen auténticos emporios de poder, se ha ido implantando en todos los ordenes de la vida social, cultural, de comunicación y hasta religiosos, una imagen de la mujer que se corresponde con  un ser especialmente débil, susceptible de ser vejado impunemente, agredido institucionalmente. Las mujeres somos visibilizadas como victimas, masacradas y abusadas, no por algunos hombres sino por los hombres en su generalidad, demonizando la masculinidad, hasta límites de afirmar, como recientemente decía la antigua comunista hoy alcaldesa de Madrid, Carmena, “que la violencia esta encardinada en el ADN de la masculinidad”.

Desde estas o similares posiciones, no digo ya ideológicas, sino psicosociales, hoy instaladas en el poder fáctico y real, es fácil comprender el enfoque de guerra abierta desencadenada entre sexos, en la que en mi opinión, nos encontramos hoy, y que como no puede ser de otra manera, perdemos todos, mujeres y hombres. Si, las mujeres también. Una vez descrito el escenario, identificada a la victima, la maquinaria de se poner en marcha para neutralizar, derrotar, y someter al victimario. Pero, no nos engañemos, esta operación no es otra cosa que  un constructo artificial, de diseño, de ingeniería social ensayado, y llevado a la práctica con un meticuloso y, por otro lado, muy exitoso, atrezzo.

Cuando escucho y leo las consignas feministas me pregunto a qué mundo se están refiriendo pero sobre todo me asusta muchisimo la propuestas de resolución del conflicto que nos hacen. No porque yo sea mujer, que me parece del todo irrelevante para valorar o enjuiciar sus razonamientos, sino porque cada uno de sus gestos, de sus soflamas, de sus “perfomances”, de sus reivindicaciones destilan un odio profundo, sicológico, patológico y feroz hacia la mitad de sus conciudadanos. Me pregunto de donde emana el resentimiento vengativo hacia sus padres, hacia sus hermanos, hacia sus hijos, hacia sus amigos, hacia sus esposos o compañeros, y me rebelo contra su intención totalitaria porque me da miedo su determinación de imponernos a todas las mujeres (y a todos los hombres ) un modelo de sociedad, una manera de entender la masculinidad y la feminidad que podemos o no podemos compartir porque ese si que es nuestro inalienable derecho que se manifiesta en nuestra libertad intelectual, de opinión, y de expresión.

El feminismo radical contemporáneo con su discurso agresivo y artificioso, pretende retrotraernos a las mujeres a ese otro tiempo en el que nuestra existencia estaba alejada física y psíquicamente del hombre, en el que las  mujeres eras sujetos de protección, cuyas vidas y pensamientos, conductas y actividades, eran supervisadas y conducidas por otras mujeres (y otros hombres). Un vida de mujer acordonada, que se mantenía en guardia permanente frente a los potenciales agresores de su sexualidad, de su inviolabilidad personal de mujer, a traves de un meticuloso y limitado uso del lenguaje. Retrato de un mundo pasado, caduco, casposo y horroroso. Un mundo que fleja a la perfección la literatura europea de finales de S. XIX, de mujeres inaccesibles, apolilladas entre ellas  y ellas, y para la que la masculinidad era en una trágica esquizofrenia que se debatía entre el oscuro e inconfesable deseo y el prohibido acercamiento al sexo masculino, amenazante y pecaminoso.

Hoy tras siglos de historia a nuestra espalda en el que hombres y mujeres hemos recorrido juntos los caminos que confluyen y se fusionan en el conocimiento mutuo, en la respeto de nuestra compartida naturaleza humana, en la posibilidad real de tocarnos y mirarnos desde el respeto humano interpersonal e indistinto de nuestro sexo, en un mundo en el que mujeres y hombres elegimos ser amantes o amigos, o ambas cosas en libertad y en muto consentimiento, vienen los y las feministas radicales a poner e imponer sus particulares reglas, para supuestamente liberarnos a las mujeres, con un proyecto que no es otra cosa que robarnos precisamente lo mas valioso que tenemos conseguido con mucho teson y mucho esfuerzo, nuestra libertad, la de los hombres, y con ello, la de las propias mujeres. Quieren que volvamos al redil (al suyo), a usar un lenguaje artificioso y malevolente, a decirnos como debemos sentirnos en nuestro cuerpo y como, cuando y con que procedimientos debemos y tenemos que comunicarnos sexualmente con nuestras parejas. Nos quieren imponer las horas y los minutos que dedicamos a nuestros, hijos, maridos, amigos, a nuestro trabajo o a nuestro hogar, y debemos hacerlo con sus criterios, no con los que nosotras y nosotros decidamos, sino con los suyos, por imposición social y incluso legal.

Quieren imponernos su particular percepción de la maternidad, o mejor dicho, de la no maternidad;  nos atribuyen supuestos derechos sobre nuestro cuerpo que prácticamente se circunscriben a la posibilidad de eliminar el cuerpo y la existencia del aun no nacido, que temporalmente y únicamente porque esta de paso obligado hasta abrir la puerta que le dará entrada en el mundo, se aloja en nuestro propio cuerpo, con eslóganes que vinculan el aborto con la salud integral de la mujer. Utilizan las palabras de manera torticera y se refieren al aborto con el eufemismo “interrupcion voluntaria del embarazo” como si una vez destruida la vida del no nacido, pudiera volver a reanudarse.

Nuestras feministas mas influyentes y con voz en los medios califican de mitos perniciosos, la fidelidad, o la exclusividad de la pareja, y definen el amor heterosexual como una construcción cultural. Lo masculino es relegado en gran medida a lo banal, al rincón de lo que es muy poco importante, e incluso de lo indeseable y nocivo para las mujeres. Un argumento reiterado por el feminismo de nuestro tiempo, es la necesidad de erradicar de nuestras relaciones entre hombres y mujeres el amor romántico, como origen y consecuencia, de todos nuestros conflictos existentes entre los sexos. Hace unos días leía a una  feminista de apellido Herrera, que el amor romántico es político, y que se construye a través del capitalismo y del patriarcado… Los hombres han sido situados por el feminismo radical, detrás de una línea roja, que no deben traspasar y si lo intentan, ya nos encargaremos de que no lo hagan y de castigarles por ello. Queda por exclusión, en las relaciones entre los sexos, encarnada la culpabilidad y la amenaza de la masculinidad. Están entre nosotras pero no somos suyas ni son nuestros, en el sentido compartido del término que nada tiene que ver con el sentido de pertenencia esclavista. Nos propone el feminismo radical un mundo de sexos ajenos, mutuamente alienados y nuevamente antagónicos, entre los que prima la amenaza soterrada, la desconfianza y yo creo, que finalmente, más sufrimiento. Los hombres han dejado de ser nuestros potenciales amigos, amantes y esposos, para ser fundamentalmente, nuestros potenciales enemigos.

Los seres humanos somos seres complejos, llenos de aristas, poseedores de lo sublime y también de lo mas indeseable y terrible que podamos imaginarnos. Somos así, hombres y mujeres. Y mujeres y hombres somos hacedores de sociedad, de Humanidad. Evolucionamos y caemos y nos volvemos a levantar renovados como recién estrenados con el ánimo intacto y la esperanza alimentando nuestro presente, con la vista puesta en el futuro y en el progreso. En este devenir de nuestra historia, natural, social y económica, las mujeres somos indispensables. Eso no es nuevo. Siempre lo fuimos y siempre lo seremos. Lo somos todo. En nuestra unidad de persona-mujer, en cada una de nosotras se acumula toda la evolución humana, en todos sus ordenes, en todos sus aspectos y en completa plenitud, al igual que sucede en cada hombre.

Las sociedades que no comprenden la esencia de nuestra igualdad en relación con los hombres son sociedades ciegas, sordas, mudas y tristes. Incapaces de dar pasos al frente hacia la libertad y el progreso humano. Son sociedades, anquilosadas, fosilizadas dormidas en el sueño melancólico de la esclavitud de las personas y de la desesperanza, que se materializa en toda la pesadumbre, la pérdida de identidad, la desolación y las lágrimas de sus mujeres privadas de la carta de naturaleza de persona humana. Las sociedades que bajo pretextos culturales o razones de índole religiosas ignoran a las mujeres, las esclavizan, las someten, las humillan, pagan un altísimo precio por ello. Son mundos de tiranía, de despotismo donde el abuso y la vejación son también sufridos por los niños, por hombres en situación de indefensión, victimas del poder. Son sociedades donde la tortura es adopta la forma legal y la pena de muerte se aplica de manera inmisericorde.  Donde las mujeres no son reconcidas como seres humanos en igualdad de derechos con los hombres, la violencia y la agresividad son pautas habituales de comportamiento social, donde impera la ignorancia, la incultura, la insalubridad y la muerte. Las sociedades no igualitarias son y están abocadas en su conjunto al sufrimiento, a la pobreza, y a la violencia.

Las mujeres no somos menos, nunca lo fuimos, aunque nos sometieran, aunque nos ignoraran. Nunca dejamos de ser la mitad de la Humanidad, una Humanidad que avanza a paso único, acompasado y unánime, y co-responsable de todas las personas,  hombres y mujeres, que la componemos. Las mujeres no somos menos. Tampoco somos mas. Nuestra igualdad con los hombres es radical, esencial, incuestionable, imparable. Las mujeres los supimos en otros tiempos y lo sabemos ahora. No porque nos lo digan en un manifiesto feminista, no porque nos hayan dedicado un día en el anuario internacional como si fuéramos una especie animal o vegetal en peligro de extinción y necesitad de protección ecologísta. Lo sabemos porque nos reconocemos como personas y el sexo no determina nuestra diferente cualidad humana. Somos iguales, y nos somos idénticos.

El día 8 de Marzo, personalmente me importa menos que nada. Mi reivindicación va por otro lado. Yo reivindico mi no identidad sexual con los hombres, mi igualdad de derechos con hombres y mujeres, y la libertad para mi, y para todos. Y lo reivindico frente a todas esas mujeres y hombres que quieren imponerme su particular modo de entender el mundo, la historia y el progreso. Reivindico mi derecho a no ser feminista a su estilo, mi derecho a defenderme del hembrismo y del machismo, que acosa, insulta y amenaza a las mujeres y hombres que nos atrevemos a discrepar de sus autoritarios postulados. Exijo como ciudadana, una ley justa, igualitaria y firme, que defienda y proteja la libertad, la vida, y la seguridad de todos los miembros de nuestra sociedad, hombres y mujeres, sin distinción, sin privilegios, sin discriminación, por razón de sexo, ni por ninguna otra razón que catalogue a las personas en diferente categoría humana.

Defiendo, el dia 8M y todos los demás días, la libertad para decidir nuestra intimidad, para que nadie nos diga como, cuando, y de qué manera debemos organizar nuestra vida, nuestra familia, nuestras relaciones de pareja, nuestra vida sexual. Es tan elemental que resulta paradójico que en pleno siglo XXI haya que poner el énfasis en la defensa de los derechos más inalienables de la persona humana y tener que hacerlo en una sociedad supuestamente avanzada y democrática como la nuestra.

Quiero finalizar recordando a un gran mujer, un bellísima mujer, poseedora de una inteligencia extraordinaria, y de un alma, aun mas hermosa que su rostro. Primera mujer en obtener el Premio Nobel de Química en 1911en solitario. Se llamaba Marie Curie, esposa del también científico Pierre Curie, con quien trabajo toda su vida codo a codo y con quien compartió el Premio Nobel de Física, en 1903. Fueron compañeros de trabajo, pareja, esposos, amantes, y padres, tuvieron dos hijas. Sus palabras resumen a la perfección como he entendido desde que era una adolescente lo que significa ser una mujer libre. El eco de sus palabras se alza hoy mas que nunca sobre el ruido de lo superfluo, de lo prescindible de lo inservible…sobre los eslóganes de un feminismo radical, agresivo, triste, previsible y vacío como el cascaron hueco de lo que  hace tiempo dejo de ser un proyecto vivo de apertura a la sociedad y a la Historia.
 
“ Nunca he creido que por ser mujer, deba tener tratos especiales, de creerlo estaría reconociendo que soy inferior a los hombres, y no soy inferior a ninguno de ellos”

Marie Curie. (1867-1934)

domingo, 17 de febrero de 2019

DELIRIOS PORNOEROTICOS EN LA POLITICA ESPAÑOLA


A la ministra socialista Delgado se le calienta la boca, suponiendo que sea la boca, lo que se le calienta, claro. Hace unos días en una entrevista que le hacían en un medio de comunicación amigo del gobierno, le preguntaba la periodista en relación  con la manifestación convocada por PP, Ciudadanos y Vox. La respuesta le subía los colores y dejaba flipada a la profesional de las ondas.

Delgado se refería a los lideres allí presentes como la “derecha trifálica”… ha dicho trifásica?, tricéfala?¡¡No¡¡ Ha dicho trifálica. Para explicarse con más propiedad, por si hubiera suscitado alguna duda la palabrita, añadió que había mucha testosterona en el plaza de Colón. Al minuto siguiente de estas declaraciones el cachondeo patrio cundía en las redes sociales, proclamando a los cuatro vientos el infranivel del gobierno socialista que padecemos.

El lenguaje de Delgado tiene su aquel. En confianza, y en reuniones con hombres provistos de sus correspondientes falos, que además arrastran sus bemoles por las alcantarillas junto a los reptiles, y presididas por Villarejo, la hoy ministra socialista jaleaba los comentarios sexuales, repugnantes, no por sexuales sino por inmorales del comisario delincuente. Jajaja, que risa tía Felisa… adultos en Cartagena de Indias tirándose a menores…prostíbulos para conseguir información vaginal… ¡ que gran idea, éxito seguro…¡ buen rollito, y jarana, ya sabes en confianza... por cierto, menudo mariconazo el juez…que me parto jua juaa juaa. Los falos y sus aconteres parece que tienen un notorio interés para la ministra del gobierno socialista de Sánchez, Pedro.

Ahora va y se despacha con lo de la derecha trifalica. Es curioso que cuando todo el mundo ve en el estrado a Rivera, Casado y Abascal sin mas, Delgado ve...¡¡¡sus miembros fálicos¡¡¡ Imagino la cara que se les ha quedado a Santi, Albert y Pablo después de saberse en el magín de la ministra de aquella manera, y esgrimiendo razones nada que ver con las políticas. Y no solo eso, sino que además, les presupone sobrados de testosterona, la imaginación disparada a todo trapo¡¡ ¡¡ Ahí es nada¡¡

Leo por otro lado, que en el Consejo de Ministros, después del cual Sánchez, Pedro ha comunicado la fecha de las elecciones, salió el temita a colación, y que al jefe le hizo muchísima gracia. No me extraña. Supongo que cuando eligió a su ministra ya sabía de que pie cojeaba y cuales serían sus puntos fuertes, y los mas vulnerables. Lo digo porque todos, sin excepción, tenemos nuestra ración de ambos. Sánchez es un crack en esto de elegir ministros/as raritos como ellos solos. Raritos y pringados. No llevo la cuenta de los escandalazos protagonizados en tiempo record del gobierno de Pedro el breve. Delgado, en mi opinión se lleva, si no el oro, la medalla de plata en lo impresentable, por lo que tiene de zafios y barriobajeros (en el  peor sentido de la palabra) sus comentarios. No soporto el machismo y sobre todo no lo soporto en las mujeres. Alguien se imagina que cuando vemos a tres mujeres socialistas juntas, habláramos de “tricoñicas” y que eso lo dijera un cargo publico masculino de la derecha?

La cuestión de fondo a lo mejor, no es la pésima educación de la ministra sino quizá las circunstancias personalísimas de la susodicha que por otra parte, a la ciudadanía nos importan menos que nada.  Quizá anda empachada, o quizá a rigurosa dieta, de estas cosas en las que pone tanto énfasis, vaya usted a saber; quizá, nos encontremos ante lo que Freud denominaba, actos “fallidos”, un desliz inconsciente, “una especie de «traición» del inconsciente, que hace que el sujeto diga lo que conscientemente no quería decir o haga lo que no quería hacer, revelando así un deseo o intención inconscientes.”

Estas cosas, un pelín guarritas de la ministra, dichas así, en público, como que quedan fuera de lugar, feas y de mal gusto. Que le diviertan al jefe, y que el jefe, Sánchez, Pedro las jalee no tiene precio para comprender el percal del socialismo español que nos gobierna. Lo de la estética y la clase, la elegancia, lo dejan en manos de los asesores, aquí te pongo una cana, y a aquí un pluma. Pero que va, para nada, que diría mi amiga Carmen T. Lo que natura no da, Salamanca non presta o mas a las claras, de donde no hay, no hay nada que rascar y aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Al gobierno socialista de Sánchez, le sobra soberbia y desparpajo y le falta todo los demás. Lo indispensable para no ser un gobierno que nos avergüence.

Que  Delgado, ministra de Justicia, para nuestro bochorno, cuando valora un acto político de la oposición este pensando en los “falos regados de testosterona” de sus lideres, es para hacérselo mirar, porque al parecer, ya llueve sobre mojado y por lo que se ve a Delgado las salsas que le abren el apetito parecen ser las picantonas. Bien está que la ministra diserte y se coma lo que guste en la intimidad. Pero queda feo, muy, pero que muy feo, vaciar su imaginario fálico en las ondas, porque igual que no se come con las manos y las ventosidades de cada cual son para cada uno/una, los asuntos por del ombligo para abajo, es de buena educación compartirlos en la intimidad. Si a Delgado no le enseñaron estas cositas básicas de niña, que no desespere, nunca es tarde para aprender y sobre todo nunca es tarde para no molestar.

En todo caso, que la ministra que ostenta la cartera de Justicia haga política recurriendo la sexualidad masculina da una idea del asqueroso machismo/hembrismo que padecemos por parte de la izquierda.  Las dos caras de una misma moneda, que atenaza nuestra libertad,  que atenta contra la verdadera igualdad entre hombres y mujeres. La ministra socialista Delgado es un claro exponente de ello. Menores abusadas, mujeres prostituidas, calificativo despreciativo hacia la homosexualidad, en las conversaciones de las que forma parte de manera deshonrosa, y ahora, nos ofrece su particular visión de sus oponentes políticos como símbolos fálicos, poniendo de manifiesto sus delirios pornoeróticos de andar por casa.

Que ascazo y que bochorno la izquierda española…por cierto, hablando de ridículo y de sonrojo, según creo Manuela Carmena y su acólito Errejon, se han empeñado en hacernos tragar a los madrileños a carretadas sus madalenas. Ojo con la doña y el peligro de sus pócimas y comistrajos, tóxicos y con colesterol. Quedamos para hablar de esto en otro momento. Que en Madrid hay mucha tela que cortar, mucho destrozo socialista que  remendar.

martes, 12 de febrero de 2019

LA PATRIA SE DA CITA EN LA PLAZA DE COLÓN DE MADRID


España se asoma a los balcones, se da cita en las plazas, se jalea y sonríe, se defiende. Decenas de miles de personas vestidas de bandera rojigualda se han dado cita en emblemática plaza de Colón de Madrid, convocados por los partidos constitucionalistas que han superado, al menos para este acontecimiento, sus discrepancias ideológicas. Los lideres del Partido Popular, de Ciudadanos y de VOX se han hecho visibles en la concentración pero han cedido el protagonismo a la ciudadanía en un acto memorable de transcendencia histórica. La concentración ha sido un éxito sin matices. En tres días  ha sido posible movilizar a mas de 200.000 ciudadanos unidos en la defensa de la patria. Si. La patria, porque ha llegado el momento de que, sin complejos, sin miedo, sin vergüenza, los españoles podamos decir en voz alta, y orgullosos de serlo que tenemos una patria, una bandera, un himno, una constitución democrática que nos define como  una nación de ciudadanos libres e iguales en el universo de las  naciones libres del mundo.

He dado un vistazo a los medios de comunicación que han recogido el acontecimiento como no podía ser de otro modo. Decenas de miles de personas en la calle no pueden ocultarse debajo de la alfombra y hacer como si no existieran. De haber podido ponerle sordina a la fiesta por la unidad que hoy se ha celebrado en Madrid, no tengo la menor duda, de que lo habrían hecho.  Los medios de comunicación mas poderosos de este país, a los que no voy a mencionar aquí, porque de ningún modo voy a contribuir a su difusión, son claramente, radicalmente de izquierdas, lo que equivale a afirmar, que aborrecen, que odian a nuestra patria. Desgraciadamente, ser de izquierda en España se ha vuelto  incompatible con sentirse español. A lo mejor esta aseveración resulta muy contundente, pero, a las pruebas me remito. La descalificación cuando no el insulto dirigido contra todo aquel que se niegue a posicionarse con el secesionismo y del lado de los filoterroristas y comunistas, está a la orden del día y hoy, mas que nunca, no iba a ser una excepción.

En todo caso, la desinformación de los medios que la izquierda controla a su antojo, incluyendo Televisión española, felpudo del partido socialista, ha alcanzado los limites de lo grotesco. Sin el menor pudor, sin un ápice de  prudencia ante el ridículo, han sacado en las televisiones y los digitales,  un dibujito con los supuestos datos de asistencia a la concentración, que han cifrado en lo que a la Delegación del Gobierno socialista le ha venido en gana. Dan un número de asistentes que no viene al caso de tan irrelevante que es su valor. La maquinara mediática una vez mas, al servicio de la estulticia y de la mentira, se dirige a los españoles como si fuéramos, con perdón, un país de gilipollas. No digo yo que haberlos hailos, pero me da la impresión de que no son precisamente aquellos que a ellos les ignoran.  Dicen que una imagen vale mas que mil palabras. Pues eso. Los que conocemos Madrid, vivimos en Madrid, y hemos asistido a multitud de manifestaciones sabemos que mienten por toda la boca, pero esto, no nos engañemos, es mas de lo mismo, por eso, por esto mismo, ha tenido lugar la concertación exitosísima de españoles en Madrid en la defensa cívica de nuestra unidad, de nuestra libertad.

La izquierda esta de los nervios, babeando de rabia insulta abiertamente a los manifestantes y a los convocantes que se han dado cita en la plaza de Colón. Desde los representantes políticos mas campanudos hasta los que ejercen de mamporreros de quinta fila, se afanan en colocar los sambenitos que todos conocemos, y especialmente Santis Abascal… ¡¡fachas¡¡. A mi me da un poco la risa, porque de lejos se huele su canguelo. Algunos de los que están en el machito manejando la cosa publica, parecen comenzar a coscarse de que a lo peor para ellos, y a lo mejor para España, les queda un telediario, que diría aquel. Echenique, Lastra, Iglesias, el inefable y nunca poco ponderado por sus dotes cómicas, D. Pepiño, Blanco… y muchos otros cuyo nombre me da pereza recordar por insignificantes, apestan a la zurrapa de la que no pueden desprenderse con solo pensar que la ciudadanía pueda cantarles la cuarenta en las urnas y que además piten bastos.

Leo que una señora que vive de los chistes en una cadena de televisión caracterizada por ser experta en la intoxicación, ha dicho de los manifestantes que son unos mierdas. En fin, se ha desahogado, imagino, que se ha quedado a gusto. Bien está. Para eso vivimos en una democracia donde la libertad de expresión es un valor sagrado, pero ni siquiera con esa posibilidad voy a calificar a esta graciosilla exponente paradigmático de la mediocridad. No tengo tiempo, bueno si lo tengo, pero no para desperdiciarlo con ella. Le agradezco, sin embargo, los votos que llenaran las urnas para los partidos de la derecha, nacidos en sus insultos. Gracias señora comosellame.

La alcaldesa de Madrid, Carmena, como el perejil mustio y ajado de las salsas aguadas y mal hechas, no podía faltar en el sarao de los improperios. Dice la doña que lo que hubo en Colon, fue… un guiñol, para a continuación añadir una parrafada de las suyas, pringosa de melaza de la que produce en el peor colesterol. La alcaldesa experta en no pronunciar una mala palabra ni realizar una buena acción, en su estilo mas genuino se ha subido al  pulpito, nos ha reprendido por ser chicos malos y traviesos, nos ha dicho que lo del relator, figurita guarripe de la negociación entre golpistas y socialistas, es una cosa “bella”, y que el dialogo patatín, y patatán es una cosa estupenda, con todo bicho viviente, incluso con los alacranes. Sinceramente a Manuela la prefiero cuando le da por cascar sobre su vida sexual, no se si de la pasada, de la presente o a lo mejor, futura, que nunca se sabe. Ya nos puso en su día al corriente en una entrevista  que a ella, “lo del punto G, como que no, que a ella lo que la mola es tener muy en cuenta el clítoris porque es ir a lo seguro, al tiempo que nos hacia participes de su matrimonio había sido “abierto”. Y yo me digo, pues mira tu que bien, nos alegramos y felicitamos profusamente con los orgasmos y devaneos de anciana alcaldesa, pero no puedo por menos que decir, que Carmena nos haría mucho mas felices a los madrileños, si no tuviera a nuestra hermosísima ciudad sumida en el caos y en la mierda, mientras ella anda de turisteo por medio mundo apuntada al gratis total del erario publico, sin dar un palo al agua.

La izquierda al unísono se ha apresurado descalificar e insultar a los partidos y ciudadanos que se niegan a que España sea destruida, desmembrada por el partido socialista y los apoyos de la ignominia con los que cuenta en el parlamento. Pero de todas las perlitas que van soltando por su boca,  a mi la intervención que mas me ha divertido ha sido, la declaración de Sánchez. Tengo que reconocer que Pedro es mi debilidad prácticamente desde el primer día, en que le vi en la tele llamando indecente a Rajoy, en sus mismos morros. Me dije este Pedro va a dar mucho juego. Bien es cierto que es el juego propio de los tahúres, de los trileros, pero juego al fin y al cabo, y verle actuar no deja de ser divertido. Esa voz impostada, el grácil contoneo de su figura chupando cámara, los posados vestidito de presidente de gobierno y señora, los robados de mentirijillas haciendo footing, es que me puede…, que le voy a hacer. Es como el clítoris de Carmena, que no defrauda.

En esta ocasión Sánchez ha elegido para la puesta en escena, el reproche victimista en forma de lamento lastimero. Se queja amargamente de que la manifestación ha sido contra una persona, que no es otra que “EL mismo, mismamente, en cuerpo y alma. Nótese que lo escribo con mayúsculas, no merece mi Pedro menor consideración y aprecio.  Ay, Sánchez, mi pobre Sánchez¡¡¡ que no le comprenden esas masas de fachas cantarinas y vocingleras… cuando lo que el quiere es lo mejor para los españoles, que naturalmente no es otra cosa que lo mejor para él. No tiene precio los buenísimos ratos que he pasado con Pedro, el mejor, sin duda alguna, la transformación de su jeta sonriente en la carita del muñeco Chucky el muñeco asesino, cuando en el parlamento Rivera le reto a publicar su tesis. Solamente hay que seguir un poquito al personaje para darse una idea de que lado caen las neuronas que le patinan.

Ahora creo que van a publicar un libro que ha escrito.  Bueno, no exactamente. La cuestión tiene un poco mas de complicación, porque el libro es suyo pero no es de él, aunque al parecer la idea del libro ha sido suya, sin embargo, las palabras son de alquiler, prestadas a buen precio, imagino. Además, es nuestro inconmensurable EL quien pone su rostro de hormigón armado en la portada, por lo que no me queda claro si la pasta le repercute en su cuenta bancaria, o ira parte a parar a su negro, que creo que en esta ocasión no es negro sino negra y además cobradora del erario publico.  El engendro se llama “resistencia” o algo parecido. Aunque parezca increíble se refiere a SU resistencia  para llegar y mantenerse en el machito, no a nuestra colectiva resistencia para soportar su toxica y corrosiva acción de gobierno, que si se alarga un poco mas en el tiempo dejara a los españoles abocados a la ruina económica, y a nuestra patria destrozada en mil pedazos, en manos de lo peor de cada casa, entre las que se encuentra, la suya propia, el partido socialista.

El aquelarre de la izquierda ya esta montadito y ahora se disponen a echar en la hoguera las voluntades unidas de los españoles orgullosos de su historia de 500 años y dispuestos a permanecer juntos otros 500. No lo van a tener fácil. En España cuando todo falla, y muchos la traiciona, siempre queda la nación, es decir, los españoles a los que les corre la patria por las venas. Es la España bailona y alegre, la que se ha dado
cita en Colon celebrando su unidad, jaleando la gozada de sentirse españoles entre españoles, compartiendo su himno y su esperanza; es la España del pasado y del futuro, imperfecta y genial, una caja de sorpresas desconcertante, contradictoria y valerosa, forjada en el sufrimiento, victima de las traiciones, pero renacida desde las cenizas, y emergida desde el desconsuelo. Esta es la España que los que no alcanzan la categoría digna de los tontos, y se quedan en tontainas, llaman la España de los fachas, haciendo alarde de su estupidez y de su ignorancia, y a la que mi divertimento particular, mi Sánchez, de nombre Pedro, pretende insultar, leyendo el papelito que el negro de turno le ha pasado, diciendo que esa es la España gris, del blanco y negro. Que poco acertada la metáfora, para describir la España que colapsa las calles de Madrid, derramando el fuego y oro de la bandera de la patria, a raudales.

La plaza de Colon fue toda ella una  bandera rojigualda,  un grito de libertad, un clamor exigiendo urnas, ley y democracia. Los enemigos de España deben tener muy claro, diáfano como el agua transparente, que nuestra patria común no está en venta, no se negocia a ningún precio, porque sencillamente los españoles no lo toleramos en el pasado y no lo permitiremos, ni en el futuro, ni en el presente. Tomen nota, y vayan preparando las maletas. Es lo que  hay, y son lentejas.

martes, 18 de diciembre de 2018

NI UNA MUJER MAS ASESINADA, NI UN DÍA MENOS DE CONDENA

Hoy es un triste día para la sociedad española. Uno más de los ya incontables días de tristeza, ira, indignación y desesperanza, ante un nuevo asesinato de una mujer a manos de un hombre. El crimen contra la integridad y la libertad sexual de una mujer, precede  al crimen contra la vida. Nuestra muerta de hoy, se llama Laura. Digo nuestra, porque al menos por unas horas, unos días, hablaremos de ella como si la hubiéramos conocido, como si se tratara de nuestra amiga, de alguien muy cercano, quizá de nuestra familia, nuestra vecina, una antigua compañera de instituto, la chica con la que flirteamos entre risas en un día de fiesta. … Haremos de ella nuestro icono momentáneo intentando retener su recuerdo, y su nombre ocupara las primeras paginas de los digitales, decenas de miles de mensajes recorrerán las redes sociales recogiendo la indignación que late en los corazones de España por esta muerte cruel, incomprensible, inadmisible, injusta con la que hombres y mujeres de todas las edades, de todas los colores políticos, de todas las clases sociales, morimos un poco más, victimas también de un fracaso sordo y persistente, que se agota en si mismo, y que no nos deja ver la luz al final del túnel. La luz imprescindible de la libertad para ser persona que pasea, que ríe, que baila, que es dueña de su existencia, de su individualidad. Ser persona mujer en cualquier circunstancia, sin sufrir el terror a la violación y la muerte, ese es el grito que se ahoga en nuestra garganta.

Tocan, nuevamente las campanas a luto. Hoy, por Laura, y con ella, lloramos nuestro duelo por todas y cada una de las mujeres salvajemente asesinadas, convertidas en cifras que engrosan las estadísticas de una tragedia inmensa e insoportable.

Los medios de comunicación están que arden con la noticia del hallazgo sin vida del cuerpo de Laura, de las circunstancias de su asesinato. Ponen el foco informativo de máximo interés en su asesino, y siguen las investigaciones policiales al minuto, compitiendo ferozmente, por la primicia del más mínimo detalle.

Yo,  me niego adentrarme en el sórdido universo del asesino, que tiene nulo interés para mí, mas allá de conocer su autoría y sobre todo, fundamentalmente, su detención. Creo, sinceramente, que una actitud colectiva de acercamiento intelectual al asesino, es un paso simultáneo hacia el olvido de la victima. La fascinación perversa que ejerce la maldad en nosotros, es una barrera invisible pero muy eficaz, para que las victimas ocupen un postrero lugar en la focalización de nuestro interés. Es por eso que creo, el asesino de Laura, en mi opinión no debería tener ni un segundo de protagonismo en nuestra atención si no es para debatir que hacemos con el monstruo y como podemos defender a la sociedad de su constante amenaza. El monstruo, no es ya, ese ser despreciable, encarnación del mal al que el trabajo policial pondrá un nombre y una cara identificable.  El monstruo que nos mira a los ojos, es la violencia, la agresividad, la psicopatía que habita en individuos con los que convivimos día a día, con los que  nos cruzamos en la calle; que compran la barra de pan en la panadería de la esquina de nuestra calle… que comparte con nosotros el aire que respiramos, el edificio en el que vivimos o los parques por los que paseamos.

Hoy especialmente, como en otros momentos en los que la calle arde con la ira de un asesinato de mujer, percibo preocupada como parece existir una búsqueda de supuestas soluciones al drama, con la presunta culpabilización colectiva de los hombres en nuestra sociedad. Se habla abiertamente de “crímenes” machistas, derivando, en mi opinión en una injusta y errónea culpabilización de la masculinidad, presupuesto origen de un comportamiento que alcanza hasta la conducta delincuencial mas repugnante como la violación y el delito mas grave, como el asesinato.

Es muy difícil, y mas en un día como el de hoy, expresar el abismo que existe entre el “ser hombre” y el “ser asesino”. Ciertamente que son hombres los que mayoritariamente cometen actos de violencia sexual y contra la vida en grado extremo…son mas los hombres que matan y mas las mujeres que mueren, pero de ese hecho, en mi opinión, no se deriva ninguna calificación que alcance a los hombres en su conjunto o a la masculinidad, como parece ser una idea extendida y argumentada, en pro de combatir la lacra del asesinato calificado de “machista”,  desde ámbitos ideológicos soportados en la filosofía feminista y de la ideología de genero.

En mi opinión el foco de atención, insisto, debe ponerse en dos cuestiones fundamentales: la violencia en nuestra sociedad y los recursos que esta sociedad despliega para combatirla. El abordaje del delito, desde la generalización del todo por la parte, es profundamente injusto, y radicalmente inoperante. Los asesinos de mujeres no lo son porque sean hombres, lo son porque son personas con determinadas características que les convierten en un peligro social y ante las que, en este caso, las mujeres son especialmente vulnerables porque constituyen el foco de atención del criminal. Podemos ver otro ejemplo en la violencia de otra índole, en este caso, contra los niños. Los menores más pequeños que son asesinados por un adulto, lo son a manos de sus madres. Entre 2013 y 2017 fueron asesinados en España 102 niños. De ellos 48, murieron asesinados por sus madres, 28 por sus dos progenitores (obviamente uno de ellos tambien mujer), 8 por una mujer cercana a ellos, 7 por un hombre cercano, y 11 por su propio padre. Imagino que podría decirse  que 102 niños muertos no es un cifra que se acerque a las 288  mujeres asesinadas por la llamada violencia de género en el mismo periodo. Es decir, los niños muertos por adultos, mayoritariamente por mujeres asesinas, son una tercera parte. Sin embargo, seria un despropósito y un absurdo, deducir de estos terribles datos estadísticos que las mujeres en general y las madres en particular, son en potencia, una amenaza para los niños, o que los crímenes tienen relevancia en función de su número, y no, atendiendo a cuestiones que atañen a la moral o si se prefiere, la ética mas profunda, como es la especial fragilidad o incapacidad para defenderse, y en este caso la vulnerabilidad y la indefensión de los niños es particularmente notoria.

No tengo interés, es entrar en cuestiones de tipo estadístico. Solo me interesa resaltar que los gravísimos delitos como el asesinato, la violación, la pederastia, incluso los actos terroristas deben ser considerados en mi opinión, como actos contra las personas cometidos por personas, independientemente de la condición sexual, de la religión, de ls clase social, o del móvil ideológico, del delincuente y de la victima. Para mí, la igualdad de todos los ciudadanos es la piedra angular de una sociedad libre y justa, lo que no es óbice para que la justicia considere la especial fragilidad de aquellas personas especialmente indefensas por ejemplo al considerar las agresiones contra los niños, las personas con discapacidad, o los ancianos, y para que, en otro orden de cosas, por supuesto,  esa igualdad quede reflejada de manera efectiva en las oportunidades y las garantías de respeto y protección de los ciudadanos independientemente de su sexo. Hombres y mujeres adultos deben ser objeto de igual consideración ante la ley. Creo, honestamente, que el delito no adquiere una mas leve o mas grave consideración atendiendo al sexo del delincuente o de la victima. Si delinquen mas hombres que mujeres responderán ante la ley éstos en mayor número, pero el valor sagrado de la vida y el derecho humano fundamental de la libertad no están sujetos a valoraciones que tengan que nada que ver con lo que la naturaleza nos ha colocado entre las piernas, sino con la responsabilidad que deberemos asumir por nuestra conducta, unos y otras.

La Ley de Violencia de género se ha manifestado como un absoluto fracaso. He escuchado en alguna ocasión que peor hubiera sido de no haber existido, o en una expresión del todo derrotista ….que algo habrá que hacer. Pues si, algo habrá que hacer pero no cualquier cosas, y no con cualquier ley. Esta ley progresista, dicen, ha sido un verdadero desastre a la hora de cumplir con sus objetivos. Y es que no se puede soplar y sorber al mismo tiempo.

Mientras se implementa una ley como la de violencia de genero, sexista, discriminatoria, y arbitraria, en la que los hombres parten de hecho de una presunción de culpabilidad y las mujeres de una presunción de inocencia, hasta el punto de que la vicepresidenta Calvo quiere imponer en el ámbito judicial el criterio de que a la persona mujer hay que darle credibilidad absoluta en un proceso por el simple hecho de serlo, en un disparatado y descarado gesto de totalitarismo feministoide, mientras tanto, digo, se presiona para la derogación de la prisión permanente revisable. Partido Socialista, Podemos y PNV con al abstención cómplice de Ciudadanos, votaron contra esta opción que permitiría el cumplimiento efectivo de las penas, para delitos de extrema gravedad, como los que nos ocupan, y que, a la vez, prevé la revisión reposada y no automática, de la conveniencia de su reconsideración, atendiendo a motivos jurídicos y de naturaleza psico-social valorados en profundidad.

Hasta este momento, asistimos a un enfoque penal que permite, por distintos motivos en los que no me voy a extender, de tipo técnico-jurídico, que el cumplimiento de las condenas impuestas por un Tribunal se vean limitadas de facto, por un lado por el limite máximo contemplado del tiempo de prisión,  y por otro, por las distintas formulas de aplicación de grados que de hecho suponen acceso a días de libertad real, incluso, a poder “vivir” fuera de la prisión con una unica obligación de acudir a dormir a la misma. En la práctica, el entramado de medidas jurídicas de aplicación en la privación de libertad, supone, asumir riesgos fehacientes de reincidencia. La reincidencia, es más que una palabra. Supone, la comisión de un delito, de un atentado contra las personas o los bienes, (que por otro lado, son también contra las personas, en la medida que son propiedad de las mismas). Esta es la cuestión a valorar y sobre la que merece hacer una reflexión actuando en consecuencia.

El padre de Diana Quer, lideró la petición que reunió dos millones y medio de firmas efectivas para que no se llevara a cabo la derogación de la ley permanente de prisión permanente revisable. Los mismos partidos que hoy se rasgan las vestiduras por el asesinato de Laura, los partidos de la izquierda del Parlamento, PSOE, Podemos, y PNV (imagino que por lo que le toca en la función blanqueadora del terrorismo vasco de ETA), se posicionaron a favor de su derogación en medio de histriónicas manifestaciones de progresismo y grandilocuentes alardes de buenísimo, colgándose la medallita de exquisitez democrática, comprada en algún chiringuito de todo a cien. Lo hicieron en el Hemiciclo donde los padres y madres de niñas y jóvenes asesinadas y violadas, habían presentado dos millones y medio de firmas de españoles, a favor de la prisión permanente revisable; súplica de padres sufrientes, y firmas de españoles de bien, que sus señorías progres, con la connivencia hipócrita y abstencionista de Ciudadanos, se pasaron por la entrepierna. Conviene, hoy más que nunca, recordarlo.

La sociedad tiene que ser implacable en la defensa de sus ciudadanos, y para ello, es muy importante mandar un mensaje diáfano, claro como el agua cristalina, de que el delito contra la vida y contra la libertad sexual de las personas, no es que  no vaya a salir gratis, es que va a salir muy, muy caro. De tal manera, que el deseo de los delincuentes extranjeros de querer cumplir a toda costa la condena de sus delitos en España porque es poco menos que un chollo, que ilustra desgraciadamente bien nuestro sistema legal y penal, debería desaparecer si o si. La persona que abusa sexualmente, que asesina, a otra persona adulta … la persona que abusa sexualmente de los niños… los depredadores sexuales en general, aquellos que practican extrema violencia, los que nos atemorizan, los que coartan nuestra libertad, deben saber que el precio a pagar es el de su propia libertad, y que con toda seguridad, ese será el ultimo de sus delitos, porque no tendrá posibilidad alguna de reincidencia, por ningún motivo, y por ninguna razón.

El día de hoy acaba para nosotros despidiéndonos de Laura. Con Laura asesinada, como sucede con todas aquellas personas muertas en las manos de sus asesinos, se pierde su presente, pero sobre todo, se pierde su futuro. Nos arrebatan el espacio vital que ella ocupaba en el Universo, y perdemos para siempre, lo que ella pudo ser, lo que nos pudo dejar, lo que de ella pudimos aprender…Su asesino le robó su existencia y a nosotros nos arrebató lo irrepetible del ser humano irreemplazable. … El aleteo sutil de una mariposa, dicen, puede desencadenar un tsunami poderosísimo al otro lado del Mundo. Su asesino nos ha privado por toda la eternidad del pestañeo vital de Laura … es imperdonable y no lo olvidaremos. Muchos de nosotros, seguiremos reclamando, Memoria, Dignidad y ….Justicia, …Justicia, …incansablemente JUSTICIA, para las victimas.

También para Laura

sábado, 8 de diciembre de 2018

NUEVOS ACTORES EN EL ESCENARIO POLÍTICO

Nunca antes los resultados de unas elecciones autonómicas habían suscitado tanto interés. Andalucía se ha convertido en la gran protagonista de la vida política española. Acostumbrados como estábamos a una calma chicha de décadas en las que el PSOE hacia de su capa un sayo con la política andaluza, contra todo pronostico, los andaluces se han plantado y le han dicho nones a la izquierda incrustada desde hace décadas en la vida social, económica y política de Andalucía. La ciudadanía ha resistido presiones, augurios, y todo tipo de promesas demagógicas y ha hecho valer con rotundidad su voluntad histórica de cambio.

En mi opinión, los resultados de estas elecciones han significado en primer lugar, que  Andalucía ha votado mayoritariamente al centro derecha; en segundo lugar, que desde este ámbito del espectro político, ha emergido con una fuerza insospechada, una nueva formación VOX, que se sitúa en el ala más conservadora de esta tendencia y que ha sido respaldada, ni más ni menos, que con 400000 votos por los electores. A día de hoy se puede afirmar sin ninguna duda que  Ciudadanos, Partido Popular y VOX constituyen el bloque de “las derechas” que juntas constituyen una mayoría social de cambio

 Este escenario, que en principio no tendría por que tener mas complejidad que la derivada de los intereses que legítimamente esgriman las tres fuerzas políticas responsables de hacer posible el cambio de “régimen” encomendado por los andaluces, ha sido y está siendo sometido, desde un primer momento, a un escudriño que no se recuerda en la vida democrática de  nuestro país. El  motivo de la inquietud manifestada por medios de comunicación y partidos políticos variopintos, radica en el supuesto carácter antidemocrático de la formación liderada por Santiago Abascal. Al parecer el criterio de decenas de miles de andaluces que le han dado la confianza a VOX no es del gusto del macro chiringuito de lo políticamente correcto, en el que se ha convertido la vida política en España y cuyos tentáculos ahondan en las estructuras sociales, culturales e incluso económicas de nuestro país.

He leído detenidamente el programa electoral de VOX, y que he seguido desde hace tiempo, primero con curiosidad y luego con mucho interés, las intervenciones de sus lideres, y sus comunicaciones y manifestaciones en las redes sociales, de igual manera que lo hice con Podemos, y con sus dirigentes, cuando llegaron a la escena política. Es precisamente por el conocimiento que tengo de sus propuestas por lo que las posiciones adoptadas por los medios de comunicación y los partidos del espectro político, de radical beligerancia, e  incluso de  agresividad contra VOX constituyen, en mi opinión, un síntoma muy preocupante en relación con la salud de las fuerzas políticas, culturales y de opinión,  que son parte fundamental de nuestro sistema democrático.

La izquierda política, en el amplio sentido del término,  se ha lanzado desde el primer momento a calificar de ultra derecha, de extrema derecha, de Fascismo, a la nueva formación conservadora, poniendo en entredicho su legitimidad para ser un actor político de pleno derecho en nuestra sociedad. Desde el partido socialista, en el alarde de inmensa estupidez, se ha tachado de “inconstitucional” el programa político de VOX.  Los dirigentes socialistas han vertido acusaciones gravísimas contra Santiago Abascal calificándole de “cómplice de maltratadores” de mujeres, de xenófobo, racista, machista etc., etc. El socio comunista del gobierno socialista,  Podemos, por boca de su máximo responsable, Iglesias, ha llamado a la “movilización activa en las calles”, con objeto de materializar y hacer visible,  la “alerta antifascista.”. Los medios de comunicación mayoritariamente de izquierdas han amplificado los mensajes de los dirigentes comunistas y socialistas, a los que se han unido, como no podía ser menos, las fuerzas golpistas e independentistas, y filo terroristas, de las comunidades autónomas vasca y catalana. Las consecuencias no se han hecho esperar. Las manadas de horcos antisistema y antiespañoles, se han echado a la calle haciendo alarde de la violencia que les caracteriza con la intención de aterrorizar a los españoles que libremente, vuelvo a repetir, libremente, han votado y apoyado la opción política que les ha venido en gana. En este caso a un partido político, democrático en su fundación, democrático en sus proposiciones y constitucional en sus propuestas.

Me interesa mucho recalcar, que nadie encontrará en el programa de VOX ni una sola propuesta a  los ciudadanos que no sea plenamente legitima y legal en su planteamiento, y que no se conciba como un objetivo que, si exigiera una modificación constitucional, no prevea expresamente su sometimiento a la voluntad popular, a través de las vías previstas por la propia Constitución para su modificación. Este es el caso, por ejemplo,  de su  propuesta de recentralización del Estado autonómico desde el presupuesto de un mejor acceso a los servicios a los ciudadanos y una mayor igualdad de todos los españoles en cuestiones fundamentales como la sanidad, la educación o la seguridad. En cuanto su programa en general, se puede estar más o menos o nada de acuerdo con el mismo, pero eso, en ningún caso  convierte a VOX en una amenaza ni para la convivencia ni para la Democracia, ni justifica el acoso brutal del que esta siendo victima el joven partido conservador.

La cuestión de fondo a plantearse como un verdadero problema para las libertades en España no es VOX y su pedigrí democrático, exigido por una clase política que se ha puesto exquisita de la noche a la mañana escudriñando cada palabra, cada gesto, cada imagen de la formación que lidera Santiago Abascal. La cuestión realmente grave para nuestro país es la constatación, una vez mas, de que persiste en la izquierda su patológica incapacidad histórica para vivir la experiencia democrática de manera saludable. Una izquierda radicalizada, nostálgica de la hoz y el martillo,  que instalada en una supuesta superioridad moral, a las primeras de cambio, nunca mejor dicho, una vez que ha perdido el poder en las urnas, recurre a su estrategia de siempre, en España y en todos y cada uno de los momentos y lugares del mundo donde ha tenido presencia y poder y que no es otra cosa que trasladar la agitación  las calles, la demonización del oponente, amenazar con el terror y ejercer la violencia contra la libertad y la integridad de las personas.

La acusación frívola, maledicente, antidemocrática  y peligrosísima de calificar a VOX como un partido carente de legitimidad para representar a los españoles, coloca a nuestro sistema democrático en una situación de indeseable fragilidad en un momento ya de por si enormemente tensionado por el golpismo y el independentismo. Es importante recordar que el partido que lidera Santiago Abascal, ha tenido siempre y en todo lugar, un comportamiento exquisitamente democrático. Sus representantes, han soportando todo tipo de insultos, agresiones y amenazas, alguno de ellos mujeres, como Rocío Monasterio, ha sido escupida y amenazada de muerte por mujeres del movimiento feminista, según  sus propias declaraciones. En este contexto, de acoso y descalificación prácticamente generalizada,  se han pronunciado los andaluces en las recientes elecciones autonómicas. La respuesta a esta estrategia de amedrentamiento y acoso,  ha sido la consecución de12 diputados para VOX,  con parlamento autonómico redistribuido de tal forma, que, para desalojar al régimen archicorrupto social comunista del poder, es necesario si o si, el beneplácito del partido conservador, muy conservador si se quiere, pero tan legítimo y democrático como cualquiera, y mas necesario para el cambio político que ninguno.

Una vez que las izquierdas han sido aparcadas por la voluntad popular, son el Partido Popular, Ciudadanos y VOX, lo que tienen que dirimir, como y de manera van a asumir el mandato de los electores, y es precisamente este el momento en el que nos encontramos, con dos actores principales que nos van a dejar claro como el agua cristalina si están a la altura de las circunstancias que el momento histórico les plantea, el Partido Popular y Ciudadanos.

El Partido Popular, poco a poco, parece irse alejando de la triste y patética figura de Mariano Rajoy, el presidente del partido que recibió los votos de un electorado desesperanzado y sometido a la ley de la lentejas, que se ha visto obligado a poner su voto en la urna con la nariz tapada y haciendo uso de buenas dosis de prinperan. Esos tiempos parece que están llegando a su fin. El Partido Popular que lidera a día de hoy Pablo Casado parece orientado a reconstruir un partido de centro derecha, en el que todavía pesan como una losa, los elementos supervivientes del marianismo sorayesco. No obstante, la recientísima elección como jefe de gabinete de Pablo Casado de Javier Lasquetti, dice mucho del proyecto que tiene en mente para el partido su joven secretario general, lo que permite suponer que de aquí en adelante, el maltrecho, desnortado y desideologizado partido popular, se ira sacudiendo el moho de la corrupción y de los consentidores de  la misma, de manera que determinadas voces deberán ir tomando protagonismo al tiempo que algunos rancios y templagaitas miembros del partido tendrán que hacer las maletas.

El primer paso del nuevo PP  lo tiene que dar en Andalucía. Pero como venimos diciendo los números  indican que deberá ir acompañado del partido de Albert Rivera, y Ciudadanos no parece tener intención de poner las cosas fáciles en la gobernabilidad de Andalucía, mas bien todo lo contrario. La formación naranja esta planteando lo que en mi opinión en un brindis al sol, exigiendo el apoyo del PP para que su candidato el señor Marin presida el gobierno de la Junta. A mi me parece, tanto Moreno Bonilla, como el señor Marin, dos figuras menores dentro de sus respectivas formaciones. Desde el principio me parecieron pésimos candidatos, sin fuste, sin atractivo político de ninguna clase. Evidentemente, a ambos dos, si los comparamos con los representantes de Podemos y del PSOE, pueden parecernos Sócrates resucitado. En todo caso, creo yo que serán Casado y Rivera quienes fijen las posiciones de un acuerdo que forzosamente tiene que contar con VOX, y es, precisamente en esta circunstancia, donde al parecer  se presenta un problema de muy difícil solución, toda vez que Ciudadanos, en una postura de difícil comprensión pretende pescar peces sin mojarse el culo. En un alarde de vacua soberbia, dice negarse a que en su compromiso de gobernabilidad aparezcan las siglas de VOX, amenazando veladamente con una repetición de las elecciones.

Lo cierto es que Ciudadanos se encuentra electoralmente en una posición delicada y, por si fuera poco, su decisión de apoyar la candidatura de Manuel Valls para la alcaldía de Barcelona, lejos de despejar el horizonte al partido, va camino de convertirse mas que en un china en el zapato, en un clavo ardiendo, con el que finalmente puede resultar abrasado. Este señor hispano francés, que al parecer tenía escaso, por no decir nulo, recorrido en la política francesa, ha llegado a España alardeando de escrupulosidad democrática propugnando un cordón sanitario contra VOX. D. Manuel le ha colgado al partido español conservador el sambenito estigmatizador de “ultraderecha”. Es importante considerar para comprender el mensaje de monsieur Valls, que ha sido miembro del partido socialista francés hasta 2017, partido que abandono después de haberlo perdido prácticamente todo en el mismo. Por otro lado, pudiera ser también, que  el socialista francés Manuel Valls, tenga un desconocimiento profundo de la realidad política española, lo que sería perfectamente lógico dado que su vida y el ejercicio de su actividad política se han desarrollado en Francia, y no en España.

Aun me estoy preguntando,  que ha llevado a Ciudadanos a verse representado por este ciudadano de la política francesa en la alcaldía de Barcelona. A mi me parece que el error de la formación naranja ha sido extraordinario. El caso es que mientras en Barcelona el político franco-español propugna el cordón sanitario contra VOX en Andalucía, es precisamente VOX quien tiene la llave de su gobernabilidad… o le va a pedir el señor Marin a Susana Díaz la abstención del PSOE en la investidura?  En caso de pretender un apaño de esta indecorosa y vergonzante naturaleza, a cambio de que, y donde esta el trueque? Cuantas alfombras seguirían ocultando los nidos de gusanos alimentados con la ingente corrupción de la izquierda socialista en Andalucía  y durante cuanto tiempo?

Las elecciones andaluzas han sido determinantes para el futuro político de una España que silenciosamente parece impulsar el cambio en el rumbo de la política de los últimos años. Andalucía le ha plantado cara a un social-comunismo corrupto e ineficaz a la hora de ejercer el gobierno, y al que  no le ha perdonado sus veleidades cuando no su complicidad de facto, si no por acción, si por omisión,  con aquellos que pretenden destruir nuestra nación y nuestra convivencia democrática. Los electores, en  un alarde de inteligencia y de lealtad a la nación, han icho con claridad meridiana, que lo que no es bueno para España no es bueno para Andalucía.

Ciudadanos debería, de una vez por todas, bajar a la arena y hacer política-realidad. No puede mantenerse eternamente en la adolescencia política sin pagar un altísimo precio por ello. Su decisión de elegir a un socialista para la alcaldía de Barcelona coloca a su formación como un interrogante para los socialistas españoles, y como un oscuro borrón que puede ahuyentar definitivamente al votante de centro derecha y, por supuesto, de la derecha más conservadora en España. Que razón podría tener el electorado de derechas a día de hoy para votar a Ciudadanos, si puede votar un Partido Popular rejuvenecido y renovado, y a una formación, como VOX de derechas mas conservadora, que da respuesta firme y clara a sus demandas, impecablemente democráticas?

En mi opinión Ciudadanos tendrá que andarse con pies de plomo y no equivocarse de “oponente” o para ser mas precisos de enemigo, porque no son los militantes, votantes o dirigentes de VOX los que les apedrean en Alsasua, los que escupen a Inés Arrimadas, los que asaltan sus sedes, los que les insultan y acosan, los que les desprecian, los que les agreden en las calles, los que les silencian en los platos, los que les amenazan a ellos y a sus familias; no son de VOX esas manadas salvajes que toman las calles para acosarles, las escuadras de estilo nazi que escrachan sus mítines.

VOX es por el contrario el partido, que está a su lado, defendiendo la democracia en nuestro país, la unidad de nuestra nación, la memoria de las victimas del terrorismo, nuestra Constitución, nuestra Monarquía, la libertad e igualdad de todos los españoles, amparados por el Estado de Derecho.

VOX lo hace desde posiciones conservadoras, legitimas y plenamente democráticas, y a día de hoy 400.000 ciudadanos españoles de Andalucía, han refrendado su proyecto con absoluta claridad. Si el partido de Albert Rivera comete el error de ignorar o despreciar esta realidad, corre el riesgo de que los españoles le recuerden en las urnas que ha dejado de ser imprescindible y que quizá, nunca mereció serlo. Desde el centro, pasando por la derecha, ya no son dos las alternativas políticas, son tres, número impar. Convendría no olvidarlo, sobre todo a Albert Rivera. Sería una triste paradoja pasar a la Historia, sin haber llegado a ella.

domingo, 2 de diciembre de 2018

¡¡ GRACIAS, ANDALUCIA ¡¡

Día histórico para España. Andalucía acaba con el régimen socialista de cuarenta años. El sueño se ha hecho posible, demostrando, una vez más que en Democracia la llave de nuestro destino no hay que ir a buscarla en el fondo del mar, la tenemos en nuestro bolsillo, muy cerca del corazón. Los ciudadanos tenemos la ultima palabra, porque somos los dueños absolutos de nuestra voluntad, de nuestra libertad.

Andalucía se mira a si misma y se ve en el Espejo de España. La Andalucía bella, culta, valiente y leal, coge el testigo para liderar el proyecto de España. Con la mirada puesta en el futuro, inician el camino inexplorado de la madurez política, de la aventura de la libertad. Andalucía es España, y España, no se comprende sin Andalucía.

Hoy es un momento verdaderamente emocionante para millones de españoles, entre los que me encuentro. ¡Felicidades andaluces¡.

¡¡¡ Gracias ¡¡¡

lunes, 29 de octubre de 2018

ELECCIONES EN ANDALUCIA, claves para España


Andalucía está llamada a las urnas. Pareciera que no es cosa relevante que los andaluces se pronuncien para decidir quien va a llevar las riendas del gobierno autonómico los próximos cuatro años. Estamos tan ocupados en ver como digerimos el golpe de estado que el gobierno autonómico catalán ha dado a nuestro país, que quizá no queda tiempo y apenas energía para dirigir nuestra atención a nuestros compatriotas del Sur de España. No tengo la menor duda de que nos equivocamos. Ellos, entre otros y con otros españoles, son fundamentales a la hora de hablar del presente y del futuro de nuestro país.

Andalucía tiene la palabra. Se dirimen asuntos muy importantes en las próximas elecciones autonómicas, tanto como, para que sean determinantes en el destino de España. El tiempo histórico que protagonizamos los españoles, andaluces en primera persona, es un tiempo de conflicto, de inestabilidad, de confusión, pero sobre todo, un tiempo de traición y de deslealtad a la nación española. Es por ello, que cada ciudadano, dueño de su libertad, de su razón, y de su voluntad,  se convierte en estos momentos en protagonista absoluto del destino de nuestro país cuando deposita su voto en la urna. Es muy importante ser conscientes, hoy más que nunca, que nada fundamental sucede sin nuestra corresponsabilidad y nuestra activa toma de decisiones, cuando la consulta a la que estamos llamados tiene la enorme relevancia de constituir el juicio sobre la ejecución política de los  responsables de gobierno, y depositar la confianza en aquellos que entendemos dignos de ella. Soy plenamente consciente de que, este caso, me estoy refiriendo a unas elecciones autonómicas, pero esa circunstancia, sobre todo en este momento, no cambia un ápice de mi reflexión.

El Partido Socialista está llevando a España a una situación de no retorno. Es cierto que esta gravísima situación no viene únicamente de la mano de Sánchez, que es el punto final a un proceso lentamente larvado de componendas de los partidos Socialista y Popular con las fuerzas políticas periféricas que desde el arranque del régimen del 78 no han tenido otro objetivo que la destrucción de España. Con RZapatero, se produce el advenimiento al Gobierno del que pasará a la Historia como el hombre que entrego nuestro país a los perros, abrazado a la estupidez infinita de la que parecía hacer gala en cualquier lugar y circunstancia, y ensimismado en la vanagloria de la mas delirante de las autopercepciones. El PSOE liderado por este personaje patético inicia la deriva del radicalismo, escorándose hacia la ultraizquierda, que se transforma en un continuum para finalizar en la elección en Sanchez como Secretario General.  El PSOE histórico, nacional, democrático, y abierto a la socialdemocracia, se debate hoy agónico y narcotizado, en la tela de araña tejida por neocomunistas e independentistas de carácter supremacista; por los herederos directos de criminales terroristas de ETA,  y por aquellos que hoy son polí0ticos apresados por la justicia en acusación de diseñar, organizar y perpetrar un golpe de Estado a nuestra Nación, la nación de los catalanes; la nación española de los andaluces llamados en el próximo diciembre a las urnas.

Es este  un momento crucial para el futuro de España. Dejar de lado la perspectiva nacional que tienen estas elecciones autonómicas en mi opinión sería un error histórico de primera magnitud, sobre todo para los andaluces.

Hablar de Partido Socialista y de Andalucía es un imposible sin mencionar la palabra corrupción. Es, desgraciadamente para los andaluces, la materia prima del ADN que la izquierda ha llevado a su máxima expresión precisamente en Andalucía. Una mayoría de andaluces, bien es cierto, que cada vez menos numerosa, ha encontrado en el PSOE el cobijo donde dormir el sueño inagotable de la desesperanza, a cambio de tener garantizado el bocata de chorizo que a día de hoy viene acompañado de un teléfono móvil y noticias de en medios de comunicación de todo a cien. Andalucía sufre, como quizá, como ningún otro territorio en España, las consecuencias fehacientes de un socialismo instalado en el nepotismo y la corrupción política hasta un nivel imposible de soportar y asumir si no es desde la renuncia colectiva al progreso, y a la defensa individual de la libertad, con todo lo que ello supone.

Andalucía vive sumida en la cultura del subsidio desde hace décadas, encorsetada en los tópicos que caracterizan a la cigarra, y victima del adocenamiento cultural y del prejuicio político contra la libertad, la individualidad, el espíritu de superación, y la búsqueda de la excelencia, en la sociedad general y en cada ciudadano en particular.

Hoy mismo, Susana Díaz, se dirigía a los andaluces hecha un  basilisco argumentando que aquellos que hacían oposición a sus postulados, lo hacían desde el supremacismo. La presidenta andaluza nacida y criada, políticamente, entre y desde la corrupción más abyecta. Formada, la señora Presidenta, en las bambalinas del mayor caso de corrupción de Europa, entre las enaguas del partido en cuyas poltronas se sentaban por la mañana los que en la noche anterior se habían pagado las juergas de prostíbulo con los fondos públicos, es decir, con euros contantes y sonantes de los ciudadanos andaluces.

La señora Díaz, presidenta andaluza, del Partido Socialista, clamaba enfurecida porque la oposición la recordó que Andalucia, desgraciadamente para los niños andaluces, está muy por detrás en los informes de valoración PISA en los niveles educativos y de conocimiento, de la media de España, y muy, muy por detrás de los niños, por ejemplo, de una modesta comunidad autónoma, como Castilla León, y a la altura, mas bien bajura, de los niveles de educación mas cercanos a Grecia o a Turquía. El partido socialista andaluz, acusa airada a aquellos que ponen el dedo en la herida sangrante del fracaso y del abandono escolar, porque su supervivencia en el poder esta marrada, en gran medida,  en la ignorancia, el abandono, y el desaliento inconsciente del que tiene interiorizado que nada puede ser diferente porque todo siempre ha sido igual.

Andalucía no ha conocido otra cosa en democracia que cuatro décadas de socialismo en estado puro. Los resultados están a la vista. Son constatables. Andalucía es una región empobrecida, sin iniciativa empresarial, con un pésimo nivel educativo, y con los mas altos niveles de intervención publica y de población subsidiada, a la vez, que sufre la carga impositiva más alta de todas las regiones españolas, y todavía, el Partido Socialista, directo responsable de este desastre se permite el lujo, con el descaro a que ya nos tiene acostumbrados, de acusar a la oposición de menosprecio a los andaluces, en un alarde de víctimismo impresentable, tomando a la opinión publica por imbécil.  La señora Díaz niega la mayor, la evidencia, en relación con su sistema educativo y con la mayor parte de las cuestiones de las que debería dar cumplidas cuentas… Será quizá porque esta señora se demoró 10 años en finalizar su carrera de Derecho y la mediocridad que parece formar parte de su ADN pretende atribuírselo a todos los andaluces simplemente por el hecho de serlo?.

Desmontar un régimen clientelar es algo muy complicado. En un sistema de tipo “caciquil” aunque sea en pleno siglo XXI, supone destramar la red que se tensa con coimas, chantajes, favores inconfesables, dependencias, ambiciones,  secretos, verdades  y mentiras, que se extiende por todo el tejido social, económico, y de comunicación. La estrategia del Partido Socialista, como ya hemos visto en multitud de ocasiones, es deslegitimar la crítica política,  identificándo a la oposición con los “enemigos de Andalucía”. Algo parecido a lo que sucede en  Cataluña o el Pais Vasco, con los partidos independentistas. Unos y otros se erigen en los legítimos y únicos catalanes, vascos, o en este caso andaluces merecedores de tal nombre. Andalucía soy yo, es decir, el PSOE. Esta falacia burda y simplona propia de necios, dirigida a estúpidos, es sin embargo la piedra angular del adocenamiento de la ciudadanía y una barrera de muy difícil superación.

Decía al principio que estas elecciones andaluzas tienen además, una enorme importancia a nivel nacional. Los andaluces, tienen en este momento en sus manos, la posibilidad de alzar la mirada y ver un horizonte en el que su voto es determinante para su país. Son más protagonistas que nunca del presente y del futuro de España. El partido socialista de Susana Díaz es el mismo Partido Socialista de Pedro Sanchez, y éste necesita imperiosamente los votos de la ciudadanía andaluza para seguir perpetrando una política que atenta contra España y por ello, también contra los andaluces. Porque, decir España es decir Andalucía, amar Andalucía es absolutamente imposible sin amar a España.

Atentar contra España es ignorar, despreciar y abandonar Andalucía.

El Partido Socialista es el partido que gobierna con el apoyo de independentistas, golpistas, y supremacistas. Ellos  si, son  los que recurren, unos al RH, y otros andan a la búsqueda en el laboratorio, del gen “mágico” que les permita argumentar que son diferentes al resto de los españoles, y que en esa supuesta diferencia genética se encuentra su especificidad, naturalmente superior. Palurdos ignorantes y mala gente. Así son los socios del Partido Socialista, y por ende, de Susana Diaz.  El jefe de filas de Díaz, negocia, y comparte proyectos con aquellos que dicen que los españoles somos bestias carroñeras, víboras, hienas con una tara en el ADN… Con aquellos que insultan a Inés Arrimadas por ser andaluza, tan andaluza como Díaz. Los socios de gobierno del Partido Socialista de Díaz,  odian a Inés; la persiguen, la insultan, la humillan,  porque ha nacido en la tierra de Lorca, de Camarón, de Juan Ramón Jimenez, de Picaso, y porque Inés, se siente orgullosa de ello, también en Cataluña. Pero esto de sobra lo  sabe Sánchez y lo sabe Díaz, tal para cual. Recordemos que uno no sería nada sin el apoyo de la otra, y esta otra, estaría fuera, en Pernambuco como muy cerca, si Sanchez no necesitara en Madrid los apoyos del partido socialista en Andalucía, que Díaz controla.

Leo en algún periódico digital que Sanchez ha viajado a Andalucía para apoyar a su colega en las próximas elecciones. Que nadie se engañe: se aborrecen. Tendremos oportunidad de ver en el futuro sus mutuos navajazos como los hemos visto en el pasado reciente. Los feroces ataques y embestidas, no dejan de ser, por otro lado, una característica general de las relaciones entre la clase política, y muy en particular, en el mundo de la  izquierda, donde las puñaladas traperas van precedidas de mordiscos al colmillo vivo. Así se las gastan los amigos de las cadenas.

Sanchez se baja al Sur, y se pone la faltriquera bien nutrida. Pajita fresca para el pesebre andaluz en forma de euros; los que hayan quedado después de untar a los catalanes y vascos…Que se le ha va hacer, si queremos que los andaluces no le den a la mollera. Al partido no le viene bien una ciudadanía libre y consciente, no vaya a ser que los andaluces elijan ahora la aventura de ser importantes y valientes, lo que siempre debieron ser.

Lo que hemos conociendo en los últimos años de los gobiernos socialistas andaluces no tiene desperdicio. El putiferio y la farlopa gratis total para los corruptos. ¡¡Que afición al jolgorio cutre y guarriendongo¡¡ Ademas del campo libre para toda suerte de nepotismo, enchufismo, comadreo … tejes y manejes a tutiplén. La política del régimen socialista andaluz es tan irrespirable y persistente, que solo la descomposición estructural de una parte muy importante de la sociedad puede explicar su permanencia en el poder. Chavez, Griñan, altos cargos de la Junta Andaluza tienen sus posaderas en el banquillo de los acusados por delitos gravísimos…¿Donde estaba Susana Díaz mientras los golfos y los indeseables, socialistas como ella misma, robaban y humillaban a los andaluces?. La respuesta más probable es: a su lado, ocupando cargos públicos diversos, y muy  bien remunerados, haciendo carrera política y sin decir esta boca es mía.

Lo cierto es que el panorama en Andalucía es muy preocupante. Como decía antes, desmontar un régimen no es cosa sencilla. Exige perseverancia, transparencia y muchísimo coraje. Desde la perspectiva nacional no podemos decir que las cosas estén mucho mejor. Si Andalucía no abre la puerta que permita ventilar la pestilicencia que la corrupción del PSOE ha dejado en la vida pública, votando alternativas políticas que desalojen del poder a Diaz, España estará mucho mas cerca de sucumbir la desafío de la destrucción que los enemigos de la nación ya han iniciado. El PSOE es una pieza esencial en este proyecto de desintegración; con una representación parlamentaria de 84 diputados, de por si famélica, es, a dia de hoy  un cuarto y mitad de socialismo cutre y ultra extremo, que ya no puede venir a menos, y sin aliento para llegar a mas. El PSOE, necesita imperiosamente ganar las elecciones andaluzas para seguir en el Gobierno de España, o lo que es lo mismo, para que Sanchez siga alimentando su enfermizo ego en la Moncloa. (Pobre hombre, el hombre Pedro).

España, muchos españoles tienen puestos los ojos y la esperanza en Andalucía, porque a aquellos que dicen como lanzando un insulto, que no se come con la bandera, en un alarde de estulticia y desconocimiento de la naturaleza humana, pretenden llevar a los andaluces el mezquino mensaje de que en el estómago están la cabeza y el corazón. Mienten. La bandera que despedazan y desprecian, es el presente y el pasado de los andaluces, la garantía futura de sus libertades; bajo esa bandera,  es posible un futuro de prosperidad, en el que los niños andaluces sean los primeros de la fila en educación y conocimientos. Esa bandera, la nuestra y la suya, es la que ampara la igualdad de los ciudadanos ante la ley, el derecho a los servicios, la solidaridad interterritorial. España esta detrás de esa bandera, y Andalucía está en lo más hondo, en lo más  profundo de ella.

Ha cuatro décadas Andalucía está gobernada por el Socialismo. Cuarenta años de corrupción en los que a varias generaciones de andaluces han crecido con el mensaje embustero de que hablar con acento andaluz es hablar en “izquierdas”, y que los demás no son otra cosa que “los señoritos”, para ocultar lo verdaderamente mollar de la historia moderna de Andalucia, que no es otra cosa, que los señoritos no son otros que aquellos que les han robado los fondos de los ERES, aquellos que se gastan en putas los fondos que deberían fortalecer la educación, los de las grandes comilonas, mariscadas y juergas a costa del dinero de todos. Son los señoritos andaluces, los se comportan como cerdos en las cochiqueras, los que lo saben y no lo denuncian porque les conviene para engordar la cuenta corriente, los que lo consienten porque algo queda. Esos son los señoritos de ahora, que roban, avergüenzan y humillan a los andaluces, y son de izquierdas.  Son esos  señoritos, los que ponen el grito en el cielo cuando alguien dice nuestros niños no van bien el colegio, o nuestra sanidad es un vergüenza, en lugar de pedir perdón por su incapacidad, su desinterés, y su corrupción,  por ser directamente responsables de esa implacable realidad.

Señoritos, claro que hay señoritos en Andalucía. Los que controlan los ayuntamientos, el PER, las subvenciones, las empresas públicas, los enchufes, los ERES, y lo hacen  en beneficio propio, para seguir forrándose y para mantenerse en el poder. Señoritos, si. Señoritos son aquellos que esperan de los andaluces que se comporten como perritos que aguardan pacientes moviendo la cola y lamiendo la mano que deja caer, de vez en cuando, pero sin pausa, un mendrugo.

Andalucía decide nuevamente dentro de mes el nuevo parlamento andaluz y para España es especialmente importante esta cita electoral. Si los andaluces deciden apostar por la opción, hasta el momento inexplorada, de que el gobierno que salga de las urnas sea un gobierno alejado de los postulados de izquierdas, habrá dado un paso de gigante hacia el progreso y la prosperidad. Las posibilidades económicas, culturales y sociales de Andalucía son inmensas. La aventura que los andaluces  tienen a su alcance es extraordinariamente ilusionante.

Andalucía es para muchos de nosotros, que no hemos nacido en esta tierra del Sur de España, tan nuestra como si fuera propia. Llegar a Andalucía es, como sentirse en casa. Nada nos es ajeno, nada de ella nos es indiferente. Cuando pones un pié en tierra andaluza, hasta el acento se te pega a los labios, y los ojos se te llenan de la luz que ilumina su historia que es la nuestra. España no puede ser otra cosa que andaluza, (no solo andaluza) y  Andalucía es, siempre España.

Los españoles, esperamos, necesitamos o mas nunca la voz y la palabra de los andaluces. España necesita el renacer de la Andalucía más culta, más valiente. La Andalucia que trabajadora, hacedora de música y de poesía. La Andalucía profunda de la Filosofía, de las Matemáticas. La Andalucía del sol, pero también la Andalucía de los vientos y de la nubes…la Andalucía tímida, callada, y silenciosa;  la de las gentes que se esfuerzan y no se resignan. España espera a la Andalucía crítica, exigente y emprendedora, esa que se empeñan algunos desde hace tanto tiempo en aplastar y enmudecer con las cadenas invisibles de la pobreza, el ostracismo social o del chantaje.

Los españoles aguardamos  el veredicto en las urnas de las próximas elecciones. Los andaluces tienen la palabra. Esperamos su mano tendida, que haga posible rectificar el rumbo que dirige hacía el ojo del huracán la nave centenaria de nuestro país, para virar con la energía que nace de la solidaridad y del esfuerzo, para tomar el rumbo nuevo hacia la esperanza para Andalucía, y para España.